¡Buen domingo, querido lector! Permítame traer a esta columna el gran poema de Gloria Fuertes:

Niño Tom: si vas al campo, no subas por los almendros.

Ni cojas nidos, ni caces pájaros,

ni mates insectos negros.

¡Ay, esa flor, esa flor que ahora muere entre tus dedos,

sus novecientas hermanas la están echando de menos!

Si vas al campo, sé bueno. ¿Échate en la hierba, canta, estate quieto.

No deshagas las casas de los insectos.

Niño Tom: si vas al campo, sé hombre, niño pequeño.

 

     Si, amigo mío, Nuestra Madre Naturaleza vestirá mañana sus más lujosas galas primaverales. Los pimpollos abrirán sus incipientes y lujuriosos pétalos  para acogerla. Una zarabanda de colores preludiará la belleza, la frescura y el regocijo de la Vida. Los nidos bullirán pletóricos de plumas y piantes nuevos, de dorados y blancos vellones. Y los insectos habrán tejido ya sus poderosas redes y lucirán sus trajes más hermosos.

     La Naturaleza vuelve puntual en su cíclico rotar; nos entrega nueva vida, vigoriza nuestro cuerpo y nuestra mente. Dentro de pocas horas nuestro puerto derrochará las llamas de sus ardientes flamboyanes y nuestras calles se afelparán con la belleza única del palo de rosa.

     La madrileña Gloria Fuertes es dueña de una voz enérgica y tierna, agresiva y dulce. Ambientalista espiritual, adalid de causas justas, voz en comunicación permanente con los niños, ama a la Naturaleza y promueve la educación artística, la lectura de la poesía, la actuación infantil y todo lo que permita a los pequeños y a los jóvenes conformar su vida de la manera más armoniosa. Su poesía, nunca preocupada por las exigencias retóricas, muestra que el ritmo y los metros y las normas son muy buenas, pero de nada sirven si no existe una verdadera capacidad de crear, un deseo de ir más allá del mundo de todos los días, una sabiduría natural para comprender el maravilloso equilibrio de los dones. Gloria cree en el poder espiritual de las palabras, en el lenguaje de nuestra Gran Madre, en el amor irradiante de cada ser vivo, tan fácil de confundir con mieles ásperas y dulces tósigos.

    Cantemos con Gloria la llegada de la Primavera.  Trovadora de los elementos, convierte sus poderes en dones infantiles y los pone al servicio de quien desee leerla. Enamorada de los árboles y de los insectos, de los grandes seres alados y de los felinos más imponentes, Gloria ama… sólo eso… ama. Sí, ama como deberíamos hacerlo todos para no talar árboles, para no destruir floraciones, para no derrumbar nidos, para respetar a nuestras mascotas, para venerar cada centímetro de nuestro planeta. Ella ha luchado contra el cemento; detesta los grises y celebra los verdes y todo lo que simbolice equilibrio, perfección, Vida, Amor:

¡Ay, esa flor, esa flor que ahora muere entre tus dedos,

sus novecientas hermanas la están echando de menos!

     Gloria Fuertes es una mujer de siempre, de todos los tiempos. Sí, amigo mío, el amor y el desamor siempre han corrido parejas. Lo invito a escucharla.

     ¿Y me escuchará a mí el próximo domingo? Gracias. ¡Feliz primavera!

 

 

https://endulcecharla.wordpress.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios