Salomé  y  Ulises

En el día Internacional del Gato

 

¡Buen domingo, querido lector! El próximo sábado 20 celebraremos el Día Internacional del Gato. Ignoro si esta clase de celebraciones se hace para toda la escala zoológica. Desde luego, hay un día internacional de la Mujer, ignoro si hay otro para Varones; hay uno para el Árbol y, por supuesto, uno destinado al Niño, así, de manera genérica; no sé si haya un día para la Tortuga, otro para la Jaiba y otro para el Lagarto. En el caso de no estar instituido, nosotros podríamos promover uno en honor de nuestro Juancho bienamado. Este acto demostraría nuestro afecto y nuestra representación. También convendría uno para la Iguana, otro para el Mapache, ¡ah!, ¡naturalmente!, uno para la Ardilla. Esto sólo para festejar a quienes disfrutan de una estatura más notoria. Estoy dando por descontado el día del Perro y el de los Puerquitos que, como todos sabemos, son la mascota de moda. ¡Quién sabe por qué será! Si usted está iniciando una promoción para homenajear a una especie en particular, desde ahora cuénteme entre sus afiliados. Amo a todos los animales. ¡Sí!, también a los insectos. ¡Sí!, ¡amo a todos los animales!, inclusive a esos de aspecto un tanto intimidante cuya apariencia, quizá porque no los frecuentamos como deberíamos, nos hace temerles o no encontrarles su lado único, su faceta hermosa, porque sé bien que la tienen.

     Recientemente, una culebrita de pasto, pequeñina, quizá aún adolescente y, por tanto, inexperta, me hizo el honor de visitar mi jardín. Entró a dormir a mi estudio como Pedro por su casa. La tibieza de la alfombra la atrajo y ¡a dormir! ¡Pobrecilla! Confió en mí ¡e hizo bien! Logré, con una técnica aprendida en mi infancia, ponerla a salvo de cualquier contingencia: Ulises y Salomé son felinos y “animales de uña”, como diría mi abuelo. De ninguna manera pensé en la posibilidad de alguna agresión por parte de cualquier vecino. ¡Nunca! ¡Ellos son incapaces del más mínimo daño a la Naturaleza! ¡Son personas bien nacidas! Pero mis amigos felinos, si bien hermosos y ronroneadores, no conocen de mitos ni de religiones, y podrían ofender, en su prístina expresión, a todo ser ajeno a las imágenes familiares: sus patrones genéticos les envían órdenes inviolables. ¡Es importante prevenir accidentes!

     Me enteré de la presencia de la culebrita cuando Ulises y Salomé la contemplaban engolosinados, indudablemente, a la espera de una nueva amistad. Inteligentes y brillantes, gatos humanistas de sólidos principios, ellos  jamás lastimarían a otros hermanos; saben bien ‒al igual que el Diablo‒ a quién se le aparecen, porque la culebrita siempre será culebrita… Y así, ella siguió su camino hacia un lugar más ad hoc para su estilo de vida.

      Sabia actitud felina, no cabe duda. “No te metas ni con los grandotes ni con los chiquitos porque puedes salir mal librado”, reza el refrán. Sigamos la sabiduría natural y felicitemos a los gatos en su día.

    ¿Lo espero el próximo domingo? Gracias, le ruego haga llegar mis parabienes a sus mininos. ¡Feliz Día de la Amistad!

https://endulcecharla.wordpress.com

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